martes, 21 de abril de 2015

¿Estas listo para aprender nuevos trucos?

Dicen que perro viejo no aprende nuevos trucos, y puede ser cierto, dependiendo del perro… lo mismo sucede con el aprendizaje en las artes marciales, luego de mucho tiempo entrenando en un arte marcial o un estilo en particular, se puede hacer muy difícil el aprender otra o variar el estilo, aún cuando lo nuevo sea complementario o efectivo.

Esto sucede por algo que es natural al ser humano, que es nuestra dificultad para romper los hábitos y la clara tendencia que todos tenemos a buscar similitudes en lo nuevo con lo que ya conocemos.

Ahí es donde, por ejemplo, el que practica karate muchos años tiene una postura característica que le cuesta cambiar al momento de hacer un sparring o de practicar artes que involucran otros movimientos, así como a un boxeador thai se le haría dificil los katas de karate y las posturas muy abiertas del kung fu.

De mi experiencia como profesor, en las clases de Aikido llegan personas de diferentes artes y varios alumnos completamente neófitos, y es mucho más fácil enseñarles a los nuevos que a los que ya vienen con alguna experiencia, pues son como un cuaderno en blanco, con todas las páginas por escribir. A los que vienen de otra arte marcial es necesario buscar analizar cual es su expertise para poderlos ayudar con la analogía o pedirles que en ese momento se olviden de todo lo que aprendieron (suena muchísimo más fácil de lo que es!), para que puedan avanzar. Es más, cuesta aún con los mismos aikidokas cuando se les enseñan variaciones de técnicas que utilizan ángulos distintos a los habituales.

Ahí se necesita mucha concentración por parte del practicante, mucha atención a los detalles y empezar a recordar cómo era cuando eran cinturones blancos, que no den nada por sentado, que tomen cada detalle como algo nuevo, sino, no se va a poder progresar.

De mi experiencia como alumno, luego de muchos años de practicar aikido empecé a practicar también muay thai, y siempre voy a decir que soy un practicante pues aún después de varios años siento que mi progreso no ha sido tan rápido como podría haber sido anteriormente. Si bien mi desplazamiento y el clinch me son familiares, las distancias y las guardias son diferentes y en cierta forma tengo que hacer un switch entre una práctica de aikido y una práctica de muay thai, porque sino lo que tendría sería un aglomerado de técnicas que no son para nada vistosas.

Recuerdo también una clase de defensa personal en la que el instructor me decía “dejate llevar, reacciona natural” y se me complicaba, porque en el dinamismo de las técnicas salían las viejas técnicas de aikido, el método tenía muchas similitudes con el aikido y ángulos y movimientos que no llegaba a comprender o a compartir, de ahí que medio frustrado decidí no insistir, pues lo que practicas tiene que ser cómodo también para uno.

Para terminar, es importante que tengamos en cuenta que cada clase tiene sus reglas, protocolos y formas, las cuales debemos de respetar. Si deseamos mezclar debemos hacerlo fuera de las clases regulares y con permiso de los instructores, cosa que es bueno porque es nuestro espacio personal para la investigación, pero por ningún motivo debemos de desvirtuar las clases regulares, porque si se pierde la esencia del arte en el futuro se pierde el arte en si.

Entonces, si eres practicante antiguo y quieres aprender nuevos trucos lo primero que tienes que hacer es dejar todo lo que has aprendido en la puerta del dojo y traer un cuaderno nuevo a tu clase.

hasta la próxima!!

Publicado Originalmente en: http://www.movingzenperu.com/2014/03/15/estas-listo-para-aprender-nuevos-trucos/ el 15 de Marzo del 2014

domingo, 19 de abril de 2015

El Tercer Hombre en el Ring

Desde hace un par de años me invitaron a formar parte de la comisión nacional de jueces y arbitros de Muay Thai en mi pais. Una propuesta realmente interesante si tienes en cuenta que asistia a la mayoria de eventos y estaba convencido de que se puede hacer mucho por el deporte no solamente participando como expectador o competidor.

Y es que en realidad el equipo de jueces y árbitros tiene un papel muy importante en el crecimiento de cualquier tipo de deporte de combate u otras competencias, pues si las decisiones son injustas, o el arbitraje es malo, se pierde credibilidad, confianza y competitividad.

En algunos eventos, por ejemplo, estando de público, nos quejamos de ciertas decisiones de los jueces que nos parecen injustas, o de arbitrajes donde detuvieron una pelea que pudo continuar o fueron más permisivos con un peleador que con el otro.

Cuando ya te toca estar en el medio y tener esa responsabilidad, te das cuenta que el trabajo del equipo de jueces no tiene nada de relajado, para empezar, si estás juzgando, tienes que ver la pelea con otros ojos, unos totalmente objetivos, fijándote en el efecto de cada golpe, en como fueron recibidos o contestados, si es que hay estrategia, estilo o alguna táctica, etc. Esto, sin dejarte llevar por tus preferencias o el aliento del público.

Si los jueces nos dejáramos llevar por las barras del público, siempre ganaría el que lleva más gente; si el puntaje se hiciera debido a la técnica más espectacular, los peleadores se centrarían en hacer piruetas. De ahi que a veces las peleas tengan un resultado que al público no le parece correcto.

Otra cosa que sucede, y que se ve mucho cuando la pelea es cerrada, es decir, muy pareja, es que cada uno de los jueces tiene una posición distinta, es decir, la ve desde un ángulo distinto, y hay detalles que se pueden perder; por ejemplo cuando uno de los peleadores está de espaldas, o en una esquina con un punto ciego para el juez, o bloqueado por el árbitro. De ahi también que algún juez puede ver que un round lo ganó un peleador y otro juez vio al otro, por eso los jueces están en número impar.

En algunas ocasiones me ha tocado estar de juez en peleas donde uno o los dos participantes son amigos míos, y he tenido que estar sumamente concentrado en los detalles y ser extremadamente objetivo, algunas veces han salido victoriosos mis amigos, otras, no, pero por suerte, todav[ia los conservo como amigos.

Otra historia es la de arbitrar, ahi los cuidados primordiales son otros: mantener la integridad de los peleadores y la fluidez del combate. De ahi que el árbitro se tenga que centrar en la reacción de los peleadores, las técnicas legales dentro del combate y las campanadas para parar la pelea. Todo esto mientras trata de no estar al medio de dos tipos que se quieren noquear uno al otro y cuidándose de que uno de esos golpes no le vayan a caer.

Esa experiencia si llega a ser adrenalínica, pues los peleadores algunas veces por la inercia del combate no escuchan las instrucciones, o por cansancio no se quieren separar, o simplemente por el ruido del público no escuchan. Asimismo, estando al medio se siente la potencia de los golpes más de cerca, recuerdo una pelea en el último sudamericano donde realmente llegaba a sentir que tan fuertes le estaban cayendo los golpes a uno de los oponentes que llegué a preocuparme por su estado. Luego, cuando vi el video, no se veía que hubiera sido tan fuerte, más que nada porque ahi lo veia como expectador.

Como pueden ver, y como lo escribía más arriba, este trabajo es de bastante responsabilidad, y a veces incomprendido, es el granito de arena que podemos aportar los que ya no estamos en posición de competir, por las artes marciales o deportes de combate que tanto nos gustan.

Estaba hace tiempo queriendo regresar a escribir, ya son más de dos años desde que no posteo nada por acá, espero que sigan habiendo algunos seguidores, voy a empezar a repostear cosas que escribí en otra página que pueden ser de interés.

Un abrazo marcial, espero sus comentarios!!

lunes, 8 de octubre de 2012

Nikkyo - La técnica favorita

Podría decir que nikkyo es mi técnica favorita, es la que más fácil sale, es la que menos fuerza necesita, me gusta decir que es la técnica que te hace "irresistible", porque bien ejecutada no puede ser detenida.

Pero aprender nikkyo puede ser una experiencia muy dolorosa y no muy gratificante si no tenemos cuidado al momento de ejecutar la técnica o practicarla. Es más, a través del tiempo he tenido más de una experiencia con respecto a esta técnica que me ha hecho repensar la forma de ejecutarla.

Recuerdo las primeras veces, cuando me enseñaron nikkyo, sientes que la muñeca se te va a salir, en verdad hasta ahora siento que se me va a salir con un nikkyo bien ejecutado, pero siempre cometemos el mismo error, que es el de querer aplicar demasiada fuerza al momento de ejecutar la técnica, y es ahi donde dañamos al compañero. Recuerdo que un cinturón azul de esa época, que se llamaba Jesús, me decía "duele, pero se puede tolerar" y me enseñó algo que hasta ahora intento transmitir, que para ejecutar bien nikkyo no se necesita fuerza, sino solamente un punto de apoyo, que se puede ejecutar solamente con apoyar el dedo meñique en la unión de la mano con el brazo y que depende de la posición del brazo.

La segunda revelación con respecto al nikkyo fue cuando vi a Sensei Kuroiwa, en 1993, en el seminario, ejecutando nikkyo a uno de los mayores de la clase, y ver una técnica ejecutada sin esfuerzo, muy efectiva, acá la analogía era la que teníamos cuando hacíamos el nikkyo con un jo, en el cual se apuntaba hacia el plexo solar como si se quisiera hacer un tsuki con el jo. Esa proyección hace que el ángulo en el que uno se mueve y la dirección de la energía se coloque en un punto diferente al que utilizaba antes, que era hacia abajo.

El tercer aprendizaje vino de Sensei Kanai, quien nos corrigió la posición del torso y de la cadera, así como el poder utiliar mejor tu cuerpo si levantas el talon de la pierna posterior. Eso hace un nikkyo imbatible.

Otra cosa que aprendí en todo este tiempo es que, si bien nikkyo puede ser hasta destructivo, pues si lo ejecutas muy fuerte te puedes quedar con la mano del uke, si lo ejecutas con la fuerza estrictamente necesaria, tienes una técnica de control que hace que el uke se ponga de rodillas para que no le duela, pero que no lo daña más allá de esa posición. Este es el control que debemos aplicar en la práctica y hasta en la defensa, el de simplemente controlar al uke y aplicar la presión necesaria para que no se pueda mover. Esto es muy importante, pues las lesiones por nikkyo pueden ser duraderas y sin uke no tenemos con quien practicar.

También aprendimos que nikkyo tiene contratécnicas, muchas de ellas adelantándose al movimiento, lo que hace que el uke se agache antes de tiempo o aproveche una presión mal ejecutada, para hacer un kataguruma desde la posición de rodillas, técnica muy complicada de contrarestar. Pero como siempre, las contratécnicas salen cuando el tori se equivoca o ejecuta mal la técnica.

Ya con el tiempo he empezado a utilizar ciertos atemis con la técnica, que no vienen al caso tocar en este artículo, pero que hacen la técnica mucho más interesante. Después de tantos años les puedo decir que siempre tengo algo más que sacarle a nikkyo.

Cuéntanos, como les va con su nikkyo!!

lunes, 1 de octubre de 2012

La primera clase de artes marciales

La primera clase de un individuo en un dojo puede marcar para siempre su permanencia en el dojo, para que sea duradera, es muy importante que el instructor esté muy atento a cómo tratar a su alumno en la primera clase.

Vamos a verlo primero desde el punto de vista del alumno, si es un completo neófito, es decir, que si lo más cerca que ha estado de un dojo es en el televisor o en el cine, esta persona entra con un montón de prejuicios y temores, muchos movidos por la ignorancia y otros por lo que cualquier otro que probablemente tenga la misma ignorancia le ha podido decir. Acá tenemos diversas historias, desde los temerosos que no saben a quien dirigirse, hasta los que entran bravucones porque les han dicho que para poder entrar al dojo el maestro debe hacerlos pasar la prueba de fuego, que es aguantar un round con el más feroz de los estudiantes.

Eso hace que el que recién entra al dojo no sepa dónde dirigirse, cómo comportarse y mucho menos que sepa qué se espera que haga.

Si por el contrario, ha sido más cauto y ha visto una clase antes de meterse, también puede tener un poco de miedo, pues va a ver a los alumnos avanzados haciendo cosas que él tampoco imagina que puede hacer, y puede pensar que a todos los nuevos se lo van a pedir.

Luego de la primera clase, aún cuando no hayan peleado con el más fuerte de la clase, muy probablemente van a sentirse como si les hubiera pasado un camión por encima, al siguiente día les va a doler todo y lo peor, al segundo día les va a doler más... muy probablemente no quieran regresar...

Si bien algo que va a determinar que ellos regresen es su corazón y voluntad, también ayuda mucho la experiencia que haya tenido con su instructor.

Entonces, para los instructores que están formando un horario o un dojo, es muy importante esa conexión que deben de tener con sus alumnos la primera clase, esta conexión debe hacerse teniendo en cuenta lo siguiente:

- averigüen si esta persona ya ha practicado artes marciales antes, si fuera así, pregunten cuál y por cuanto tiempo, así como qué grado ha tenido, eso es para que si por algún motivo les llega un alumno avanzado de otra arte marcial u otro estilo, tengan la cortesía de no tratarlo como un nuevo más y ver qué tan rápido puede insertarse en el grupo. Es importante tener respeto por los colegas que quieren expander sus horizontes.

- expliquenle primero las normas del dojo, que van desde las normas de etiqueta, así como lo que esperan ustedes de ellos como alumnos

- sean bastante explicativos en qué consiste una primera clase y sobre todo en cómo se van a sentir luego de esta. Explíquenle también que al comienzo nada les va a salir y que es una cuestión de tiempo.

Sé que a estas alturas muchos de mis compañeros me van a estar apedreando, pues no es la manera antigua de enseñar, es más, hace mucho tiempo yo no enseñaba así, pero el tiempo me ha mostrado que existe una brecha muy grande entre la forma de pensar de quien está fuera del dojo y quien ya está dentro de la sociedad marcial, y que muchas veces por ese "tradicionalismo" perdemos a personas que podrían haberse desempeñado muy bien de haber tenido una mejor primera experiencia.

Con esto no digo que engriamos al nuevo, que seamos displiscentes, ni mucho menos, sino simplemente que suavicemos ese choque cultural y le demos la oportunidad de conocernos un poco más, de paso que cumplimos con nuestra misión de mostrarle nuestro arte a más gente.

Es importante que les digamos que las cosas son diferentes porque son nuevos y que poco a poco tiene que hacerse a la cultura interna, y que ese poco a poco tiene que ser muy rápido, porque sino no va a poder avanzar o se va a desalentar.

Hagamos de la primera clase una buena experiencia y busquemos que todos compartan nuestro arte marcial con la misma pasión que nosotros.

Cuéntanos como fue tu primera clase... (por favor, abstenganse aquellos a quienes les grité en su primera clase, jajaja)

hasta la próxima oportunidad!!