lunes, 24 de enero de 2011

¿qué tipo de practicante de artes marciales eres?

En todos los años que tengo practicando me he cruzado con infinidad de personas, algunas persistieron en este camino y la gran mayoría por muchas circunstancias no continuaron. Siempre que empieza un año y llegan los alumnos nuevos, inconscientemente los tipificamos, las categorías que normalmente encuentro son:
  • Deportista: Es la persona que ingresa a practicar un arte marcial porque quiere mantenerse sano, busca su bienestar físico y le gusta sobre todo la rutina de calentamiento, la exigencia física. Este tipo de practicante usualmente llega a avanzar bastante dentro del grupo, pero prefiere mantenerse como practicante, normalmente no va a enseñar porque cuando hace esto pierde la oportunidad de entrenar, que es lo que lo motiva a ir. Si llega el punto en el cual se le presiona para enseñar, usualmente cambia de arte marcial o migra hacia algún tipo de deporte para poder seguir entrenando.
  • Aspirante: Es la persona que tiene como meta obtener un cinturón negro, tiende a estar más preocupado por aprender la mayor cantidad de técnicas posibles, sobre todo las que tocan en su examen. Usualmente este practicante se pone muy ansioso y empieza a practicar más fuerte cuando se acerca un examen de grado y tiende a desaparecer luego de su primer cinturón negro. Estos practicantes usualmente van saltando de dojo en dojo, coleccionando cinturones y “especialidades”. No confundir con el investigador profundo, que busca otros dojos para poder ampliar su conocimiento y adaptarlo a su técnica. Los aspirantes usualmente tampoco tienen mucha vocación de enseñanza, pues su motivación es aprender y sienten que enseñando pierden la oportunidad de seguir aprendiendo.
  • Social: es el practicante que goza siendo parte de un grupo humano, es como ser parte de un club, puede llegar a ser inconstante, es decir, va por temporadas, avanza de grado cuando tiene oportunidad, pero no es su fin. Es un muy buen elemento para mantener al grupo unido y usualmente llega a desarrollar una buena técnica con el tiempo. Algunos de ellos desarrollan competencias de liderazgo que hacen que el grupo crezca y se organice. Los practicantes sociales son muy buenos apoyos para dar clases y realizar actividades como entrenamientos no rutinarios.
  • Artista Marcial: Es el practicante que se apasiona en la práctica, conoce y vive los principios bajo los que se rige su dojo, usualmente su meta no es el cinturón negro, o llegar a subir de dan, sino llegar a practicar para encontrarse a si mismo; el artista marcial se centra en la parte del "arte", buscando la perfección en su técnica, toma responsabilidades dentro del grupo y usualmente termina como instructor de alguna escuela, pues encuentra en la difusión y la formación un camino de desarrollo personal. Muchas veces explora otras artes marciales con el afán de ampliar su conocimiento, pero muchas veces no llega a obtener grado en estas pues su afán no es coleccionar cinturones sino lograr la universalidad en el arte en si.
Esta clasificación está basada más que nada en lo que podríamos llamar motivación para practicar, no son únicas, ni son absolutas, simplemente nos llaman a hacernos reflexionar sobre cual es la motivación de nuestra práctica. entonces la pregunta es ¿dónde crees que te ubicas o dónde quisieras estar?

miércoles, 25 de agosto de 2010

Kihon

Una de los aspectos que diferencian las artes marciales “tradicionales” de las “modernas” es el uso de las formas o bases en su aprendizaje, cada ejercicio tiene una intención o una aplicación. Por ejemplo, para los que practican Aikido en nuestro dojo, cuando hacemos el ejercicio de remo en la práctica, el movimiento es la base para la entrada de ikkyo. Cuando hacemos el movimiento de cadera, es una parte de nikkyo, sólo como ejemplo de algunos ejercicios de base que nos ayudan a ejecutar mejor las técnicas.

Las artes marciales modernas han ganado bastante popularidad por su efectividad o aplicabilidad, y en verdad son muy efectivas, las combinaciones son rápidas y explosivas, los lanzamientos, inmovilizaciones y sumisiones dan resultados muy rápidos. La vez pasada veía el reality de The Ultimate Fighter y veía que los finalistas no tenían más de tres años practicando (algunos tenían meses y eran muy buenos peleadores). Entonces, me puse a pensar... la receta sirve. De manera personal, las artes marciales modernas me gustan bastante, me gusta verlas y hasta he practicado algunas y puedo asegurar que son muy efectivas, el entrenamiento es muy riguroso y tienen que ser verdaderos atletas para dominarlas, son muy competitivas y, para muchos muchachos, es una oportunidad de subir a un ring y hacerse famosos.

En cambio, las artes marciales tradicionales tienen otra filosofía o forma de ver la vida que hace que sean especiales, no solamente nos enseñan a luchar, la lucha es un medio por el cual se llega a algo más trascendente. Son un camino de vida que cada uno descubre con el tiempo y la práctica.

Sin embargo, para llegar a ese punto se tiene que partir de algo, de una buena base, la idea de las artes marciales es que los movimientos se vuelvan naturales, es decir, llegar al estado de no pensar en lo que se tiene que hacer. Si empezamos a realzar las técnicas más complicadas sin un acondicionamiento del cuerpo no vamos a lograr desarrollar este tipo de "reflejo".

El Kihon es esto, la base de las técnicas, las cuatro primeras técnicas (ikkyo, nikkyo, sankyo, yonkyo), las caídas y algunas técnicas básicas de lanzamiento como shiho nage, kote gaeshi e irimi. Todo practicante debe de buscar dominar estas técnicas y, como dice nuestro Soke Michio Kanai: no practique una, sino mil veces, pues nunca es suficiente.

Las técnicas básicas están diseñadas para explicar los principios de cualquier otra técnica: posiciones de las manos, desplazamientos, control de ciertas partes del cuerpo, la caída, entre otras cosas. Todo practicante debe dedicarle mucho tiempo a revisar los detalles de la ejecución de estas técnicas.

La mejor forma de practicar el kihon es realizar la técnica lento al principio, poniéndose de acuerdo con el compañero, es decir de manera colaborativa, teniendo especial cuidado en realizar el movimiento de manera correcta. Poco a poco, cuando se vaya ganando destreza, se va aumentando la fuerza y la velocidad, hasta llegar a ejecutar la técnica en un nivel de aplicación práctica.

A menudo veo alumnos que tienden a descartar las técnicas básicas por querer hacer las más avanzadas que demuestran que han subido de grado. No hay nada más errado, porque para aprender las técnicas avanzadas siempre se tienen que revisar las técnicas básicas. Cuando uno empieza a practicar empieza por hacer la primera técnica que aprendió, cuando uno regresa después de un tiempo es por esta técnica donde debe de empezar.

Debemos buscar ser expertos en lo básico para poder ser relativamente buenos en las más avanzadas, escojamos nuestra técnica favorita y busquemos la perfección en ella, es la única manera de desarrollarse técnica y espiritualmente. ¿Cuándo es que una técnica está bien hecha? cuando uno no la puede sentir, cuando fluye sin esfuerzo y muy probablemente ahí nos vamos a dar cuenta que todavía nos falta mucho por practicarla...

Hasta la próxima nota

viernes, 20 de agosto de 2010

Atemi (II)

Recibi un agadable comentario del post anterior, un sempai lo leyó y me hizo ver su opinión sobre el contenido, no cubrió sus expectativas. Es normal, el objetivo del primer artículo era ayudar a los principiantes con los detalles más básicos de lo que entiendo por una serie de golpes utilizados durante la práctica que se pueden denominar "atemi". Los invito a leer el artículo "The Use of Striking in Aikido" de George S. Ledyard en http://www.aikieast.com/atemi.htm, donde el expositor nos da una buena interpretación de lo que se considera el atemi en aikido.

El atemi puede ser tan amplio que hasta envuelve el uso de puntos de presión que pueden ser fácilmente utilizados para distraer u ocasionar dolor o desequilibrio sin mucho esfuerzo.
Podria citar muchos artículos sobre atemi, pero es más facil para ustedes googlear e investigar, así que no los voy a aburrir con listas de links y quitarles la diversión de la exploración.

Hoy estuve recordando algunos atemis con los pies (geri) que me enseñaron hace algunos años y veía cómo podía aplicarlas sin romper la armonía y la continuidad de la técnica. Les confieso que me es difícil expresar en palabras todo lo que sucede durante la ejecución de la técnica, pues es más fácil hacer que describir, pero lo intentaré.

Al momento de recibir un ataque, de cualquier tipo lo primero que hay que buscar es estar estable, es decir, mantener el centro de gravedad bajo, de ser posible con ambos pies en el suelo y "sentir" en que dirección viene el ataque, en ese momento es cuando se debe de reaccionar y es donde tenemos varias opciones:

1. Se puede reaccionar con un atemi que detenga el  ataque (y que en algunos casos puede terminar el ataque), usualmente esto es utilizado si se tiene destreza golpeando, pues es muy probable que el atacante se vaya a defender y contraatacar, y es casi seguro que alguno de los golpes con los que responda me vayan a caer. Entonces, esta estrategia está supeditada a que uno tenga conciencia de que va a poder recibir un golpe y estar dispuesto a soportarlo. Cabe notar que el terminar un enfrentamiento con un solo golpe es extremadamente difícil.

2. Realizar técnicas en omote, es decir, adelantarse al golpe o ataque y responder de forma "lineal" por decirlo de alguna manera, la entrada en si puede ser acompañada de un atemi, usualmente un codo puño al momento de entrar y deben de ser dirigidos hacia puntos que desequilibren: plexo solar, garganta, mentón, nariz, entre otros. Para hacer técnicas en omote se requiere gran velocidad y muchas veces el tener un tamaño similar al del atacante, sino su inercia al entrar puede llevarnos de encuentro (lo que no quiere decir que no se pueda realizar, pero el timing para la entrada es muy importante). Las técnicas en omote se caracterizan por la velocidad y explosividad que requieren al momento de ejecutalas.

3. Por último, realizar las técnicas en ura, es decir, desviando el ataque, es donde existe una mayor probabilidad de no resultar dañado, se desvía el ataque y se controla al uke. Aquí se pueden aplicar los atemis de diversas maneras durante la ejecución de manera que no se rompa la armonía de la técnica y que ayude al desequilibrio y el control. De manera personal prefiero el golpe con el codo a corta distancia, principalmente orientado al mentón o la sien, el golpe con el puño hacia los mismos puntos si se está lejos, un golpe al plexo solar o a la cara interna del codo o el bicep del brazo que está atacando para desestabilizarlo. Usualmente este tipo de golpe se ejecuta junto con el tai-sabaki, de manera que no exista pausa dentro de la técnica. Asimismo, al momento que se cambia de dirección en una técnica es posible aplicar un atemi intermedio que evite que el uke recobre la estabilidad o que aumente el desequilibrio, algunos de estos golpes pueden ser: golpes de pie o rodilla a las rodillas, muslos o cadera, golpes a la parte posterior de la cabeza o golpes al estómago con las manos, pies o rodillas. El punto es que el golpe no es "decorativo" si se va a utilizar energía en lanzarlo es porque debe de tener un propósito, debe ser parte de la técnica.

Para poder golpear debemos entrenar, porque si no el golpe puede terminar dañándonos, parece más fácil de lo que es, pero solamente con la práctica constante se obtiene la destreza.

Espero haber podido expresar en algo mi entendimiento de los atemis y que a algún practicante le pueda ayudar en algo.

Hasta la próxima nota...

miércoles, 7 de abril de 2010

Conocer a Sensei Kuroiwa

Imaginemos la situación... 18 años de edad, un poco más de 4 años practicando Aikido, viendo solamente una vez al Sensei de nuestros Senseis, y nos dicen que ya estamos listos para aspirar a nuestro primer cinturón negro. Que llega Sensei Michio Kanai para el exámen, pero que, además, se ha hecho un gran esfuerzo y viene con su Sensei, Yoshio Kuroiwa, que es quien nos va a tomar el examen...

En enero de este año nos enteramos que Sensei Kuroiwa había fallecido e intentamos recordar lo significativo que fue para nuestro grupo su visita y como tratamos de honrar desde nuestro estilo su legado, ya que si bien el Aikido Keitenryu tiene el toque de nuestro fundador Sensei Michio Kanai nadie puede negar que Sensei Kuroiwa colocó las bases de nuestra escuela.

La primera imagen que se me viene a la mente es la de Sensei Kuroiwa con un bastón, para nosotros que utilizabamos un jo, que es bastante más largo, nos pareció una novedad; pero la verdadera novedad vino cuando durante los dos días de seminario Sensei Kuroiwa nos mostró las bases de la técnica utilizando los movimientos del bastón, todas las técnicas básicas tenían una explicación con movimientos de esa pequeña vara de madera y mas aún, todos los movimientos eran similares a los golpes de boxeo. Por ejemplo, la entrada de Ikkyo era un "uppercut".

Asimismo nos explicó como algunas de las técnicas se asemejan a las técnicas con bokken, lo que empezaba a darle más sentido a lo que veniamos haciendo durante tanto tiempo.

Sensei Kuroiwa ejecutaba las técnicas sin esfuerzo, pero con gran efectividad, las técnicas eran bastante realistas, los ukes atacaban con velocidad y eran proyectados con gran facilidad. El aprendizaje de la técnica era por repetición e imitación, Sensei paseaba por todo el dojo corrigiendonos y nos deleitabamos aprendiendo, nunca imaginamos que nos iba a corregir la técnica un discípulo de O Sensei.

Pero todavía faltaba el examen...

Puestos ya en contexto podrán imaginar la tensión y responsabilidad que teníamos encima, no era solamente el desempeñarnos bien durante el examen para ascender, era la responsabilidad de confirmar que nuestros senseis habían hecho un buen trabajo con nosotros, no los queríamos defraudar, el examen se realizó a puerta cerrada, sin cámaras y todos llegamos a cumplir con los requisitos para ascender.

Luego de esto tuvimos la oportunidad de departir con Sensei Kuroiwa mas de una velada, el mayor recuerdo es que estuvimos en la casa del sempai Ernesto Choy y parte del agasajo incluyó un conjunto de música criolla, y fue el momento en el que muchos de nosotros descubrimos las dotes de cantante que tiene nuestro sempai Jorge Angulo, quien nos deleitó con muy buenos valses.

En fin, recordar esos días en 1993 siempre me traen nostalgia, muy pocas veces tenemos la oportunidad de conocer un verdadero artista marcial, poder convivir y compartir con él, quiseramos que hubieran más como ellos y que se encuentren más cerca, quisieramos que nunca envejezcan o que nunca se vayan de nuestro mundo, pues sabemos que siempre estaremos muy lejos de llegar a ser lo que ellos fueron porque nunca llegó a haber el tiempo suficiente para que nos enseñen todo lo que saben.

Muchas gracias Sensei Kuroiwa por las enseñanzas que nos dejó a su paso.

Manuel Belaochaga
3er. Dan Aikido Keitenryu

Les dejo un par de links con videos de Sensei Kuroiwa:
http://www.youtube.com/watch?v=HKcmf-0H9YY
http://www.youtube.com/watch?v=hWMlGKOuXHY&feature=related